Dirección: Avenida Alemania N° 6994 Valparaíso

En esta casa residió el Padre Kentenich las tres ocasiones en que visitó Valparaíso.

En el Hospital Fundación Mena del Cerro Florida, es donde vivieron y trabajaron las Hermanas Marianas y donde el Padre, junto a la naciente familia, coronó esa imagen de la Mater, el 9 de noviembre de 1948, como Reina de Chile y del Universo.

La Fundación Mena fue creada en 1932, a la muerte de Marcelo Mena Luna, quien dejó una herencia con la finalidad de construir un hospital para niños.

Tendremos la alegría de visitar la Capilla del Hospital, lugar que el año 2006 ha sido restaurado puesto a disposición del Movimiento, y donde la Mater y nuestro Padre Fundador nos esperan.

En el año 1940, el grupo de señoras, dirigentes diocesanas de la Acción Católica, en su anhelo de mayor profundidad para servir mejor a la Iglesia, organizadas por la señora Rosita B. de Durney, solicitaron “clases de formación” a la señorita Benedicta Daiber, quien les trasmitió fielmente el mensaje de Schoenstatt.

El grupo se reunió por primera vez el 23 de Julio de 1940 en la Parroquia del Espíritu Santo. Rápidamente fue germinando la semilla y crecieron en amor a la MTA y al Fundador, vinculándose espiritualmente al Santuario Original.

En el Cementerio de Valparaíso, en Playa Ancha se encuentran las tumbas de dos de las fundadoras: Aída B. de Hager y Norita F de Bostelmann. Queremos hoy agradecerles a ellas y a cada una de las integrantes de ese grupo elegido por la Divina Providencia, el haber abierto sus corazones para acoger la semilla de Schoenstatt, fundando con nuestro Padre el movimiento en Chile.

Hospital Fundación MENA, en el Cerro La Florida. Este lugar que por muchos años fue testigo del desarrollo de la familia naciente y lugar de encuentro de todos sus miembros.

En este lugar estuvo el Padre cuando visitó Valparaíso en el año 1947 y 1948 y por muchos años, hasta 1983, estuvo marcado por la presencia de la Hermanas.

El 18 de Mayo de 1947, las hermanas Benita y Cornelia comenzaron a trabajar como enfermeras en el Hospital.

Pocos meses antes, desde Temuco habían viajado algunas Hermanas a Valparaíso, en busca de apoyo económico para su labor. Recorrieron casa por casa el Cerro Alegre, al atardecer dudaban de tocar la última puerta y al hacerlo, quiso la Providencia que fuera la casa del doctor Múnich, entonces Director del hospital y que, justamente buscaba religiosas enfermeras que pudieran hacerse cargo de él. Les ofreció que se vinieran; es así como se establecieron aquí, asegurando el contacto que mantenían con los grupos de la familia, hasta entonces viajando periódicamente a Temuco.

Es preciso recordar con profunda gratitud a la Hermana Marlies, por su generosa y abnegada entrega y por su amor a nuestra historia la que conservó siempre en su corazón, trasmitiéndola fielmente hasta su muerte. Fue ella quien le participó al Padre de la vida que la Mater iba haciendo surgir aquí y aquél 24 de Septiembre de 1946, trajo la noticia al grupo de señoras que el Padre vendría pronto a visitarlas.

Este grupo, se unió espiritualmente, así lo expresaron en una tarjeta que fue enviada en adhesión a la coronación que el Padre realizó en Alemania junto a la Familia, el 13 de Octubre de 1946, como Reina de Alemania y del mundo.

Siempre estuvieron conscientes de la gran misión que habían recibido y de la debilidad de los instrumentos, pero junto a ello crecía en ellas el amor a la MTA, y la confianza en su poder de Reina, así como la filialidad heroica ante el Padre que las había constituido en fundadoras.
Comenzaron entonces a prepararse para coronar a la Mater, en esa Capilla, como Reina de Chile y del Universo. Esta coronación solemne fue la primera que el Padre realizó en Chile.
El cuadro coronado se conserva en el lugar de encuentro con el Padre, debajo del Santuario de Agua Santa.

En la Capilla de este lugar, oculto a los ojos del mundo, Dios construía así la historia y la Mater congregaba a sus hijos cada 18, quienes acudían a renovar su Alianza de Amor, anhelantes del encuentro familiar. El Padre Fundador selló la Alianza con María aquí en Valparaíso como tierra de fundación el 27 de Junio de 1947.

Este fue el hogar que acogió al Padre, este fue el Valparaíso que él conoció con sus cerros y casitas frente al mar. Desde aquí el Padre y Fundador contempló el mar con su mirada de Profeta, pensando seguramente en las generaciones futuras, en nosotros hoy; desde aquí pudo soñar con la Iglesia de las nuevas playas que, en el 31 de Mayo, en la fuerza el Espíritu Santo, nos dejara en el altar de Bellavista y que hoy nos llama y nos envía a construir como hijos suyos, instrumentos de nuestra Reina, desde nuestro Santuario Cenáculo de Fundación y desde cada Santuario, en intima unión con nuestro Cenáculo de Bellavista.

Siguiendo la huella de nuestro Padre Fundador, hemos llegado hasta este lugar, testigo de esta historia bendecida, como signo de gratitud y de reconocimiento a la Mater, que se ha manifestado como Reina Victoriosa en la pequeñez de sus instrumentos y no fiándonos de nuestras propias fuerzas, renovaremos hoy nuestra confianza en el poder de su Amor fiel.

Querida Madre, Reina y Victoriosa tres veces Admirable de Schoenstatt, queremos unirnos a los primeros hijos del Padre Fundador en Chile, que te coronaron en esta capilla, y con mucha alegría reconocerte y nombrarte, con el mismo espíritu de las primeras señoras, nuestra Reina, Reina de Chile y del Universo.

 

Nos dirigimos ahora al Cerro Alegre para visitar la Parroquia San Luis Gonzaga.

 

CAPILLA FUNDACIÓN MENA