Dirección: Pasaje Quinta N° 28 Avenida Argentina altura del 800 plan de Valparaíso.

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En esta casa el Padre Kentenich personalmente firmó el Acta de Fundación del Movimiento Apostólico de Schoenstatt en Chile, el 27 de junio 1947.

Durante muchos años, esta casa, de propiedad del Obispado de Valparaíso y actualmente habitada por la Casa de Acogida María Ayuda, fue sede de la Acción Católica, movimiento al cual pertenecía un grupo de señoras del Consejo Diocesano que, en 1940, sienten la necesidad de recibir mayor formación religiosa. La Divina Providencia pone en contacto a una integrante de dicho Consejo, Rosita de Durney, con Benedicta Daiber, quien pertenecía a una comunidad dedicada a la instrucción religiosa y formación de dirigentes. Una vez en conocimiento del interés de las señoras acepta hacerse cargo de dicha formación.

El Padre Kentenich pisó tierra chilena por primera vez el 23 de Junio de 1947.Tres días después decidió ir a Valparaíso, pues él sabía de la existencia de las señoras. Esto fue un poderoso llamado que, unido a su amor de Fundador e intuición de Pastor, lo llevó rápidamente a la ciudad puerto.

En la tarde del 27 de Junio de 1947, el Padre Kentenich se dirigió a la sede de la Acción Católica, donde estaba reunido el grupo de señoras, dándose así inicio al pequeño e histórico acto. Primero el Padre Kentenich les habló acerca de la historia de Schoenstatt y del ideal de mujer. A continuación, durante el té, el Padre tomó contacto más estrecho y personal con el grupo. Las señoras le contaron cómo éste se constituyó y le platicaron algo de su historia, especialmente de la fecha en que se habían ofrecido a la Santísima Virgen.

El Padre quedó profundamente conmovido al constatar que dicho ofrecimiento había sucedido el mismo día en que él , estando en el campo de concentración de Dachau, estuvo en máximo peligro, ya que fue destinado a los transportes de inválidos, es decir condenado a morir, habiéndose salvado gracias a la intervención de un guardia conocido de él.

Esta coincidencia de fechas resonó en el alma del Padre Kentenich a la luz de una providencia divina y percibió la profundidad schoenstattiana de esas primeras señoras y el misterio de elección que recaía sobre ellas. Esto fue tan admirable, que lo impulsó a realizar un acto inédito y no repetido fuera de Alemania, el lugar original: fundar.

 

 

 

CASA PASAJE QUINTA Nº 28